Busca Gobierno de México ampliar espacios de la economía social

Para darle mayor impulso a la economía social en México se requieren no sólo un nuevo asiento legal, sino un cambio de mentalidad y capacitación, consideró el director del Instituto Nacional de la Economía Social, (INAES), Juan Manuel Martínez Louvier ante representantes de América Latina y organismos internacionales

Al participar en mesa de discusión “Inclusión Laboral Productiva: La Economía Social como base del desarrollo desde lo local”, en el marco de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe, el funcionario explicó que si bien desde la constitución de 1917 se estableció el modelo económico mixto de México, con participación del Estado, la iniciativa privada y el sector social, en los últimos 30 años se ha enfatizado en la participación privada, se adelgazó la participación del Estado y se abandonó la economía social.

Resaltó que existen varios malentendidos sobre el papel de la economía social puesto que desde una mirada clasista se cree que es una actividad precaria para economía de subsistencia, que sirve para la ruralidad y producción de materias primas o que es una forma de control político del Estado.

“Un reto del INAES es que podamos visibilizar que la economía social puede participar de cualquier actividad económica para resolver necesidades, ya sea en el sector primario, secundario, terciario, en los servicios tecnológicos más avanzados”.

Mariela Fodde, directora Nacional de Economía Social e Integración Laboral del Ministerio de Desarrollo Social del Uruguay, expresó en su participación en el encuentro, que su país cuenta con un entramado de leyes robusto y basto, así como políticas públicas encaminadas a fomentar el sector y regímenes preferenciales en las compras públicas.

Destacó que la economía social es uno de los sectores estratégicos para el cumplimiento de la Agenda 2030 para el desarrollo que impulsa la Organización de las Naciones Unidas (ONU), además sirve para la descentralización territorial de programas sociales, lo cual es eficiente para su aplicación.

Destacó cuatro ejes fundamentales: el valor de las compras públicas, el valor de la descentralización en la efectividad de los programas sociales, la importancia de dar seguimiento a las trayectorias de los programas sociales y el uso de las acciones afirmativas.

Por parte de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), Gerardina González, aseguró que desde ese organismo se han hecho la pregunta de hacia dónde se dirige el trabajo en el fututo y parte de la reflexión fue que se deben buscar modelos alternativos basados en el cooperativismo, la mutualidad y la solidaridad.

El rector de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, David Fernández, exhortó a generar nuevos modelos de empresas con una visión focalizada en el trabajo colectivo y la distribución equitativa del ingreso.  “De otra manera es un retroceso”, finalizó.