El Gobierno del Estado de Veracruz, encabezado por la gobernadora Rocío Nahle García, impulsa un proceso de rescate financiero que permitirá liberar las participaciones federales de 199 municipios que desde 2008 mantenían comprometidos sus recursos bajo un esquema de bursatilización, con lo que se prevé una reestructuración de gran alcance en las finanzas municipales.
De acuerdo con la información oficial, esta operación representa una de las mayores reestructuraciones de deuda municipal en la entidad, al tratarse de un mecanismo que durante casi 20 años destinó parte de las participaciones federales al pago de obligaciones financieras derivadas del esquema original.
El origen del adeudo se remonta a 2008, cuando los municipios participaron en una bursatilización por un monto superior a mil 200 millones de pesos, respaldada con un porcentaje de sus participaciones federales, con un plazo de pago proyectado hasta 2036, lo que derivó en retenciones automáticas a sus ingresos.
Las autoridades estatales señalaron que, a la fecha, los municipios han pagado alrededor de 2 mil 600 millones de pesos, aunque la mayor parte se ha dirigido a intereses y costos financieros, con un saldo pendiente estimado de aproximadamente mil 500 millones de pesos, lo que limitó la capacidad de inversión en obra pública y servicios.
El nuevo esquema contempla que el Gobierno del Estado asuma cerca del 75 por ciento del saldo pendiente, mientras que el 25 por ciento restante será cubierto por los municipios mediante un plan de pago reestructurado hasta 2030, lo que permitirá concluir anticipadamente la deuda y eliminar las retenciones a las participaciones.
Con esta medida, se prevé que a partir de agosto de 2026 los 199 municipios comiencen a recibir de manera íntegra sus participaciones federales, fortaleciendo su capacidad financiera para invertir en infraestructura, servicios públicos, seguridad y desarrollo urbano.


