El Gobierno de México y el Gobierno de Puebla impulsan una nueva agenda cultural mediante el Circuito Nacional de Festivales por la Paz, estrategia que busca vincular a artistas comunitarios e independientes con grandes escenarios y propuestas de alcance nacional e internacional. La iniciativa reconoce el valor de las expresiones culturales de las comunidades y contempla festivales tradicionales, fiestas patronales, cine, música, artes escénicas y espectáculos masivos.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que el programa busca respaldar a los municipios y generar mayores oportunidades para quienes mantienen vivas las tradiciones desde sus localidades, con especial atención a las juventudes y a la circulación del talento. En este marco, Puebla será sede de un festival de música y artes escénicas con participación nacional e internacional, aprovechando teatros, espacios públicos y la tradición artística de la entidad.
Curiel de Icaza también resaltó el incremento de las convocatorias federales y de los recursos destinados al Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), con el propósito de que más proyectos locales obtengan respaldo, visibilidad y espacios para compartir sus expresiones. La estrategia busca fortalecer la educación artística, la creación y la circulación cultural, al tiempo que proyecta a Puebla como un referente de tradición y vanguardia.
Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta Mier señaló que esta política cultural se encuentra estrechamente vinculada con el turismo comunitario. Explicó que el Programa de Obra Comunitaria contempla 50 millones de pesos para rehabilitar Casas de Cultura, bibliotecas y espacios al aire libre, además de otros 50 millones destinados al fortalecimiento del turismo comunitario mediante gastronomía, experiencias, rutas y recorridos que preservan la identidad de las comunidades.
Con el respaldo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ambos gobiernos fortalecen una política que coloca a las comunidades, sus artistas, tradiciones y juventudes en el centro de la actividad cultural. Para Puebla, esta coordinación también representa una oportunidad para ampliar la oferta de festivales, recuperar espacios culturales y proyectar el talento local hacia nuevos públicos, fortaleciendo al mismo tiempo el turismo y la identidad de la entidad.

