Rosa Icela Rodríguez rinde homenaje a Vicente Guerrero en nombre de la Presidenta de México
Durante una ceremonia solemne en el Senado de la República, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, participó en la develación de la leyenda Vicente Guerrero, afromexicano, consumador de la Independencia, inscrita en el Muro de Honor del recinto legislativo. En representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la funcionaria destacó el valor histórico y simbólico de este acto que reconoce el origen afrodescendiente y el papel fundamental de Guerrero en la construcción de la nación.
Rodríguez recordó que el legado del general se encuentra presente en la actual etapa política del país, ya que fue un líder insurgente que luchó por la justicia social, la libertad y la soberanía. Al rememorar su célebre frase La patria es primero, expresó que Vicente Guerrero representa hoy más que un héroe del pasado, un referente vigente para los gobiernos humanistas que abanderan los principios de la Cuarta Transformación.
La secretaria subrayó que la lucha de Guerrero trascendió la independencia política: abolió la esclavitud, impulsó la igualdad y defendió los derechos de los sectores más desprotegidos. Su capacidad para pactar con Agustín de Iturbide a través del Plan de Iguala y el histórico Abrazo de Acatempan, marcó el inicio de la consumación de la independencia nacional, sin claudicar jamás ante la adversidad.
Rodríguez Velázquez también evocó la reciente acción de la presidenta Sheinbaum, quien el pasado 14 de febrero firmó el decreto que establece esa fecha como aniversario luctuoso de Vicente Guerrero, primer presidente afromexicano del país. Este acto, dijo, reafirma el compromiso del actual gobierno con la memoria histórica y con una narrativa más inclusiva.
Finalmente, la titular de Gobernación llamó a seguir el ejemplo de Guerrero con acciones concretas, construyendo un México justo, libre de privilegios e injusticias, donde el gobierno responda al pueblo con firmeza, integridad y amor a la patria. La transformación —dijo— será posible si se sigue el ejemplo del insurgente que desde el fondo de su alma proclamó: La patria es primero.
