Una fotografía dice más que mil palabras; tenemos mucha Presidenta

Una fotografía dice más que mil palabras; tenemos mucha Presidenta

Lo que se vió en Guanajuato demuestra que la aprobación en encuestas se confirma en las calles

Claudia Sheinbaum, presidenta constitucional de México, visitó este fin de semana Guanajuato, la entidad gobernada por el PAN desde hace décadas. Lo que ocurrió no fue una simple gira de trabajo: fue una muestra de fuerza, legitimidad y cercanía con el pueblo.

Miles de personas se reunieron para saludarla, tomarse una foto, entregarle una carta o simplemente gritarle un “¡Te queremos, presidenta!”. No hubo acarreos, no hubo estructuras partidistas movilizadas. Lo que hubo fue cariño genuino, reconocimiento y gratitud.

Y es que Guanajuato fue también uno de los estados donde Sheinbaum ganó en las elecciones de junio, superando a Xóchitl Gálvez, candidata de la alianza opositora. Ese resultado, que en su momento sorprendió a muchos, hoy se comprende al ver la conexión real que la mandataria mantiene con el pueblo, incluso en zonas donde tradicionalmente se pensaba que no tenía presencia.

Diversas encuestas —incluidas aquellas de medios corporativos y afines a la derecha, por ejemplo, del Periódico El País de España— le dan a Claudia Sheinbaum una aprobación superior al 80%. Pero más allá de los números, lo que se vivió este 2 de agosto en Guanajuato fue una encuesta viviente, palpable, emocionada.

Ciudadanas y ciudadanos de todas las edades se arremolinaron para acompañarla. No hubo agresiones, no hubo rechazo, no hubo distancia. La imagen que se impuso fue la de una presidenta cercana, sonriente, caminando entre su gente. Este hecho no es menor, demuestra Claudia Sheinbaum es que es posible gobernar con dignidad, sin estridencias, y ganarse el respaldo de la mayoría, incluso en plazas gobernadas por opositores.

Sheinbaum ha sido clara: su gobierno buscará colaborar con todas las entidades federativas, sin importar el partido que las gobierne. En tiempos de incertidumbre global, México tiene una presidenta con rumbo, con legitimidad y con autoridad moral. Lo que ocurrió hoy en Guanajuato no fue un acto político más. Fue una señal clara: la transformación continúa, y el pueblo sigue siendo su principal motor.