El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), dio inicio a la construcción del Tren Querétaro-Irapuato, proyecto que contempla una extensión total de 108.20 kilómetros y que beneficiará a más de 2 millones de personas, además de generar cerca de 10 mil empleos: mil 518 directos y 8 mil 255 indirectos.
El arranque de obras se realizó en el primer tramo de 30.3 kilómetros, que va de Querétaro a Apaseo el Grande, Guanajuato, y que atenderá una demanda diaria estimada de 30 mil pasajeros con conexión hacia la Ciudad de México. Esta fase contempla nueve pasos superiores vehiculares, cuatro puentes y 42 obras de drenaje transversal.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recordó que la Cuarta Transformación ha impulsado la recuperación de los trenes de pasajeros, tras décadas de abandono. Destacó que, además del Tren Maya y el Interoceánico, en este sexenio se desarrollan rutas que suman más de 3 mil kilómetros, entre ellas México-Nuevo Laredo, México-Nogales y México-Pachuca.
El Tren Querétaro-Irapuato contará con estaciones en Querétaro, Apaseo el Grande, Celaya, Cortazar/Villagrán, Salamanca e Irapuato, y permitirá extender la conectividad ferroviaria hacia Guadalajara. Los trenes que cubrirán esta ruta alcanzarán velocidades de entre 160 y 200 kilómetros por hora, garantizando eficiencia y competitividad en el transporte de pasajeros.
En el arranque de obra, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, agradecieron a la presidenta Sheinbaum el inicio del proyecto, al señalar que esta obra impulsará el desarrollo económico, fortalecerá la movilidad regional y conectará a familias y comunidades del centro y occidente del país.

