El Gobierno de México y el Gobierno de Puebla intensificaron sus acciones para prevenir brotes epidemiológicos en comunidades afectadas por las recientes lluvias en la Sierra Norte. El secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, y el gobernador Alejandro Armenta encabezaron una jornada de supervisión en Tlacuilotepec, donde revisaron los operativos médicos y logísticos desplegados en la región.
Kershenobich destacó que esta segunda fase de la contingencia, enfocada en la recuperación, prioriza la prevención sanitaria para garantizar el bienestar de la población. Afirmó que el Gobierno Federal mantendrá su respaldo permanente y reconoció la labor coordinada entre autoridades federales, estatales y las fuerzas armadas.
Por su parte, el gobernador Armenta reiteró el compromiso de cumplir con la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum de atender de forma cercana a todas y todos los afectados. Subrayó la colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y la Guardia Nacional, e informó que ya se trabaja en la remoción de escombros en los cuatro puentes colapsados en Tlacuilotepec.
Leticia Ramírez Amaya, coordinadora general de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social del Gobierno de México, señaló que 23 municipios resultaron dañados, de los cuales 17 son considerados prioritarios. Destacó la eficacia del trabajo en campo y la coordinación interinstitucional como elementos clave en la atención a la población.
El secretario de Salud estatal, Carlos Alberto Olivier Pacheco, informó que más de 127 brigadas han sido desplegadas en la Sierra Norte, con más de 400 personas atendiendo a 39 comunidades. Además, IMSS-Bienestar instaló 42 carpas médicas en 69 localidades, mientras que el ISSSTE opera tres unidades móviles en Huauchinango, Xicotepec y Pahuatlán.


