Ceci Arellano hace un llamado a abrir el corazón y ofrecer hogares llenos de amor a menores que enfrentan orfandad y situaciones de vulnerabilidad.
En el marco del Día Mundial de la Adopción, la presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF (SEDIF), Ceci Arellano, convocó a la sociedad poblana a participar activamente en la restitución del derecho de vivir en familia de niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad, especialmente de aquellos con alguna discapacidad o grupos de hermanos que no desean ser separados.
Durante el evento, la jefa del Departamento de Adopciones del SEDIF, Cecilia Bonilla Martínez, señaló que muchos menores bajo custodia institucional han sido víctimas de violencia física, psicológica o sexual, o provienen de familias que enfrentan condiciones económicas precarias. Subrayó que, en varios casos, el resguardo por parte del organismo es temporal, en tanto se logran condiciones adecuadas para la reintegración familiar.
Bonilla Martínez explicó que en Puebla el proceso de adopción está abierto a todos los modelos familiares: parejas heterosexuales, del mismo sexo o personas solteras. Lo esencial, dijo, es que las y los menores encuentren un entorno lleno de amor, respeto y estabilidad que les permita desarrollarse como personas independientes y plenas. A la fecha, 16 infantes han sido dados en adopción en lo que va del año.
El testimonio de Miguel y Leandro, padres adoptivos de dos adolescentes, dio muestra del impacto de la adopción en la vida de los jóvenes. Decidieron ampliar su rango de edad al conocer que los adolescentes suelen ser menos solicitados. Hoy sus hijos cursan sus estudios y sueñan con abrir su propio negocio. “El amor cambia la vida, cambia la familia”, expresó emocionado uno de ellos.
Las personas interesadas en adoptar pueden acercarse al Departamento de Adopciones, ubicado en Carretera Federal Puebla-Atlixco No. 4405, Km. 4.5, o solicitar información vía WhatsApp al 22 28 66 20 13. El personal del SEDIF brindará orientación y acompañamiento durante el proceso, el cual incluye evaluaciones psicológicas y socioeconómicas para asegurar el bienestar de las y los menores.


