El Grupo Interinstitucional (GI), integrado por dependencias federales y autoridades locales, informó que la emanación de hidrocarburos detectada en zonas costeras de Veracruz y Tabasco tiene su origen en un vertimiento ilegal de un buque y en dos chapopoteras naturales ubicadas en inmediaciones de Coatzacoalcos y del Complejo Cantarell.
De acuerdo con el reporte, la determinación se realizó mediante modelado técnico y científico, seguimiento satelital y análisis oceanográfico, lo que permitió identificar tres fuentes específicas del incidente. En el caso del buque, de un total de 13 embarcaciones en la zona de fondeo, cuatro ya son inspeccionadas mientras el resto se localiza con apoyo internacional.
Las autoridades señalaron que las fuentes de contaminación se encuentran controladas y que se han desplegado maniobras de contención mediante barreras y dispersantes, así como acciones de inspección submarina para descartar posibles fallas estructurales.
Asimismo, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantienen supervisión permanente y anunciaron que se presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable por posibles delitos ambientales.
En paralelo, Petróleos Mexicanos informó sobre acciones de apoyo a comunidades afectadas, incluyendo atención médica, reuniones con cooperativas pesqueras y una inversión de 15 millones de pesos para respaldar al sector, además de reafirmar el compromiso gubernamental de mitigar los efectos del incidente en el Golfo de México.

