En el marco del Día Mundial del Parkinson, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destacó que la detección temprana y el acompañamiento familiar y social son factores clave para mejorar la evolución y la respuesta al tratamiento de esta enfermedad neurodegenerativa y progresiva.
La institución hizo un llamado a la población a fomentar la empatía hacia quienes padecen este trastorno, así como a identificar oportunamente síntomas como lentitud de movimientos, temblor progresivo, rigidez, inestabilidad al caminar y pérdida del olfato, con el fin de acudir de manera inmediata a valoración médica.
La doctora Alejandra Calderón Vallejo, jefa del servicio de Neurología del Hospital de Especialidades “Dr. Bernardo Sepúlveda Gutiérrez” del Centro Médico Nacional Siglo XXI, explicó que el acompañamiento del entorno cercano influye directamente en la evolución del paciente, al brindar apoyo en actividades cotidianas y respaldo emocional.
Indicó que, aunque el Parkinson no tiene cura, un diagnóstico oportuno y la adopción de hábitos saludables, como ejercicio regular, alimentación balanceada y control de comorbilidades, pueden contribuir a retrasar su progresión y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.
El IMSS subrayó que cuenta con equipos multidisciplinarios en sus tres niveles de atención para el tratamiento de esta enfermedad, e insistió en la importancia de acudir a la Unidad de Medicina Familiar ante cualquier síntoma, ya que no todos los pacientes presentan temblor, lo que hace fundamental una evaluación médica oportuna.

