Hospital Regional del ISSSTE en Veracruz incorpora tecnología de punta para pacientes con daño renal

Hospital Regional del ISSSTE en Veracruz incorpora tecnología de punta para pacientes con daño renal

El Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE) del ISSSTE en Veracruz dio un paso importante en la mejora de los servicios médicos al recibir ocho máquinas de hemodiafiltración de última generación, con una inversión aproximada de 376 mil pesos, convirtiéndose en la única institución pública en el estado en contar con este tipo de tecnología avanzada para el tratamiento de enfermedades renales crónicas.

El director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, dio a conocer esta incorporación como parte de los objetivos del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, destacando que este equipo permitirá mejorar significativamente el pronóstico y la calidad de vida de las y los pacientes que enfrentan insuficiencia renal en la región.

“Con estas nuevas máquinas, el Hospital Regional de Alta Especialidad de Veracruz se consolida como un referente en atención especializada, ofreciendo un tratamiento más profundo, eficiente y humano para quienes padecen enfermedades renales”, expresó Batres en sus redes sociales.

Por su parte, el director del hospital, Juan Inocente de la Cruz, subrayó que esta acción responde al compromiso institucional de brindar una atención integral, digna y centrada en las personas. Afirmó que la hemodiafiltración representa un avance sustancial, al combinar los principios de la hemodiálisis y la hemofiltración, lo que permite una depuración más efectiva de toxinas y mejora de manera integral la condición clínica de los pacientes.

Además de mejorar la eficiencia del tratamiento, esta tecnología ofrece beneficios adicionales como mayor estabilidad hemodinámica, menor inflamación sistémica, mejor control de la presión arterial, manejo más eficaz de la anemia y un impacto positivo en la salud ósea. Todo ello, apuntó, favorece un tratamiento más humano y con mejores expectativas de vida.

“La llegada de estas máquinas no es solo un logro técnico, sino un acto de esperanza. Estamos transformando la forma en que se enfrenta la enfermedad renal en México, con una visión que pone a las personas y sus familias en el centro de todo”, concluyó De la Cruz.